Bueno, por fin terminé el Conde de Montecristo.... excelente novela, con forma de episodios autocontenidos, pero que tiene una trama general muy buena. Además, es bueno leer el libro despacio y con pocas pausas, porque es entonces cuando descubres el sentido de muchas de sus explicaciones y de las cosas que suceden.
El vocabulario, las expresiones y el sentir de la gente de la época está genialmente expuesto. Parece imposible que hace dos siglos la gente se batiera en un duelo por cualquier tontería ...jeje
La vida, la muerte y el sentido transcendental que atribuye Dumas (y su colega, que se ve que casi escribía mejor que él) a la existencia humana, se puede apreciar en toda su magnitud a lo largo de la obra, con un trasfondo cristiano en el que la vida parece ser un continuo sufrir para, tal vez, algún día, obtener la felicidad (como dice en la última página....el secreto está en "confiar y esperar": esto es, sin duda, una explicación cristiana en el que cualquier sufrimiento vale la pena si la redención es segura y eterna...). Es mucho más humano y entendible el libro escrito que las películas o series que se han hecho de él. Aquí nadie es totalmente bueno, ni nadie es totalmente malo.
Por su parte, el traductor parece pasar de un período inicial en el que casi idolatra a Dumas, a otro en el que las notas a pie van poniendo de relieve que Dumas muchas veces citada de "mala memoria" los pasajes de otros libros (sobre todo las historias griegas representadas en el teatro) y se inventa muchas cosas, por no pararse y comprobar en el libro correspondiente lo que está citando. Y es que, seguramente, el traductor ya se estaba hartando de buscar las citas en los "clásicos griegos" y no encontrarlas....jeje
En fin, un libro para leer cada diez años y refrescar la memoria y recordar a nuestra mente que, a veces, algunas veces, nuestras preocupaciones diarias no son más que sueños, y los sueños....sueños son.
Dicho de otro modo, la vida es simple hoy, hace mil años y lo será dentro de mil años....las mismas emociones, las mismas pasiones y los mismos miedos mueven los hilos invisibles de cada uno de nosotros...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario