Tras la fase de incertidumbre inicial, decidimos ir a Malta del 5 al 8 de junio de 2010. Así que, aquí estamos preparando una ruta para tres-cuatro días. El hotel Fortina (**** y SPA) en Sliema será el encargado de soportar a una docena de cincuentones que quieren parecer cuarentones.
Cocinando el Viaje
Once upon a time....Erase una vez un grupo de médicos, técnicos de salud, medio ambiente y residuos, veterinarios, jefes, interventores, sacacuartos, profesores y pichirichis, que decidieron iniciar un viajecito a Malta.
¿Porqué este y no otro sitio?...Pues porque todos hemos oido hablar de las fiebres de Malta, del Halcón Maltés, de la cruz de Malta, y si a eso le unimos que está cerca, tiene buenas comunicaciones, mucha historia y buen clima....pues para allá que vamos¡¡¡
Por ahora, poco más que decir, el viaje Jaén-Sevilla está por decidir, pero parece que hoy en día es más caro un viaje de 200 km por tierra que uno de 2000 por avión.
Sobre la estancia en Malta, tenemos previsto llegar el sábado tarde, descansar en el SPA, porque tenemos libre acceso a las instalaciones y, a la noche, visitar la Valetta y Sliema. El domingo es un dia idóneo para ir a Marsalforn, un pueblo de pescadores donde los domingos venden pescado desde las mismas barcas y es una imagen peculiar. Como está en Gozo, pues nos acercaríamos a Gozo por ferry (por el camino podemos parar en la
Villa de Popeye), contrataríamos tres taxis y estaríamos visitando todos los lugares típicos de la isla: Victoria, Templo Ggantija, Xlendi, la ventana azul, el fungus rock, la cueva de Calipso (a mi me ofrece una ninfa como un tren la eterna juventud y no me aparto de ella así se junte el cielo con la tierra).
La comida podría ser en Marsalforn.El lunes nos deplazaríamos a Medina (ver el Palazzo Falson) y Rabat y la tarde con alguna otra ciudad en el camino, para terminar este lunes completito en la Valetta (ver las tres ciudades: Cospicua, Senglea y Vittoriosa), nos han hablado de unas grutas que hay bajo las iglesias. El martes sería para disfrutar del SPA y algún paseo por Sliema. A la tarde cogeríamos nuestro avión de vuelta.
En fin, estos son los planes, en pocos dias anotarémos nuestras experiencias y lo que finalmente hemos hecho.
El 14 de mayo tuvimos una reunión de trabajo del grupo duro de clientes en la cervecería Daniel’s con unos resultados gastronómicos excelentes(berenjenas con miel, ensalada, champiñón con jamón al horno,calamares a la plancha … ) y un coste acorde con los tiempos que vivimos (16 € por pareja incluida la propina….ahora vas y lo cascas ¡¡¡).
La opinión unánime era trasladarnos a Sevilla en nuestros vehículos particulares. Nuestros economistas calculan que quedarían mejor compensados los gastos si en ellos se incluyera el lavado de los vehículos en el parking del Aeropuerto.
Como no hay una sin dos, el 24 de mayo nos volvimos a reunir en "comida de trabajo" en el Restaurante la Verja, donde tomamos importantes decisiones mientras regábamos el graznate con cerveza Cruzcampo y asentábamos el estómago con salmorejos, gazpachos, solomillos a la pimienta, comtesa y algún que otro cafelillo, todo ello al coste de 12€ persona, propina incluida, lo que no está mal para un almuerzo. Las decisiones fueron viajar a Sevilla en tres coches y salir a las 9 de la mañana para hacer una visita turístico-gastronómica a una población sevillana de camino al Aeropuerto. A la reunión asistieron el 99,9% de los viajeros y se incorporaron dos nuevos clientes (el riesgos sanitarios y la hucha).
¿Porqué este y no otro sitio?...Pues porque todos hemos oido hablar de las fiebres de Malta, del Halcón Maltés, de la cruz de Malta, y si a eso le unimos que está cerca, tiene buenas comunicaciones, mucha historia y buen clima....pues para allá que vamos¡¡¡
Por ahora, poco más que decir, el viaje Jaén-Sevilla está por decidir, pero parece que hoy en día es más caro un viaje de 200 km por tierra que uno de 2000 por avión.
Sobre la estancia en Malta, tenemos previsto llegar el sábado tarde, descansar en el SPA, porque tenemos libre acceso a las instalaciones y, a la noche, visitar la Valetta y Sliema. El domingo es un dia idóneo para ir a Marsalforn, un pueblo de pescadores donde los domingos venden pescado desde las mismas barcas y es una imagen peculiar. Como está en Gozo, pues nos acercaríamos a Gozo por ferry (por el camino podemos parar en la
Villa de Popeye), contrataríamos tres taxis y estaríamos visitando todos los lugares típicos de la isla: Victoria, Templo Ggantija, Xlendi, la ventana azul, el fungus rock, la cueva de Calipso (a mi me ofrece una ninfa como un tren la eterna juventud y no me aparto de ella así se junte el cielo con la tierra).
La comida podría ser en Marsalforn.El lunes nos deplazaríamos a Medina (ver el Palazzo Falson) y Rabat y la tarde con alguna otra ciudad en el camino, para terminar este lunes completito en la Valetta (ver las tres ciudades: Cospicua, Senglea y Vittoriosa), nos han hablado de unas grutas que hay bajo las iglesias. El martes sería para disfrutar del SPA y algún paseo por Sliema. A la tarde cogeríamos nuestro avión de vuelta.
En fin, estos son los planes, en pocos dias anotarémos nuestras experiencias y lo que finalmente hemos hecho.
El 14 de mayo tuvimos una reunión de trabajo del grupo duro de clientes en la cervecería Daniel’s con unos resultados gastronómicos excelentes(berenjenas con miel, ensalada, champiñón con jamón al horno,calamares a la plancha … ) y un coste acorde con los tiempos que vivimos (16 € por pareja incluida la propina….ahora vas y lo cascas ¡¡¡).
La opinión unánime era trasladarnos a Sevilla en nuestros vehículos particulares. Nuestros economistas calculan que quedarían mejor compensados los gastos si en ellos se incluyera el lavado de los vehículos en el parking del Aeropuerto.
Como no hay una sin dos, el 24 de mayo nos volvimos a reunir en "comida de trabajo" en el Restaurante la Verja, donde tomamos importantes decisiones mientras regábamos el graznate con cerveza Cruzcampo y asentábamos el estómago con salmorejos, gazpachos, solomillos a la pimienta, comtesa y algún que otro cafelillo, todo ello al coste de 12€ persona, propina incluida, lo que no está mal para un almuerzo. Las decisiones fueron viajar a Sevilla en tres coches y salir a las 9 de la mañana para hacer una visita turístico-gastronómica a una población sevillana de camino al Aeropuerto. A la reunión asistieron el 99,9% de los viajeros y se incorporaron dos nuevos clientes (el riesgos sanitarios y la hucha).
Primera etapa: Visita a Ecija y despegue
El Sábado sabadete (5 de junio) iniciamos el viaje con los nervios típicos de un grupo de adolescentes. A las 9 de la mañana salimos con 3 coches con dirección a Ecija (la sartén de Andalucía). Una bonita ciudad, mezcla de torres repletas de cigüeñas y barroco, emblemática y señorial. Allí no nos costó mucho encontrarnos entre sus calles palaciegas empedradas.
Como sorpresa inicial los viajeros fueron obsequiados con una equipación de camisetas de la selección española y unas cervezas frescas. Este reconstituyente nos animó a visitar varias iglesias, plazas y calles, junto a un interesante museo local, todo ello esquivando sevillanos. Frente al museo hay un restaurante bien gestionado que nos reservó una habitación exclusiva para nuestra comida. Su nombre El Casino. Las caras de felicidad de los viajeros nos indican que la comida fué abundante, bien servida y de calidad. No contentos con el agasajo, nos desplazamos a la Confitería "El Ecijerano" donde compramos unas yemas para postre. El tiempo de comida fué crucial para reanudar trayecto al aeropuerto según el horario previsto. Allí nos estaban esperando para recoger los coches y llevarlos al aparcamiento. En un vuelo cómodo y puntual llegamos a Malta a las 19:50, donde tomamos taxi en direccón al hotel Fortina en Sliema (a 4 kms.). El hotel no dió pie con bola en ningún apellido: Foyardos, Sanchies, Isaigas, Garsías, Malloos, vallestras... Tras un breve descanso, a las 21:00 nos fuimos a cenar en una terraza de un restaurante del entorno: el Giorgio, luego un paseo y a descansar.
Como sorpresa inicial los viajeros fueron obsequiados con una equipación de camisetas de la selección española y unas cervezas frescas. Este reconstituyente nos animó a visitar varias iglesias, plazas y calles, junto a un interesante museo local, todo ello esquivando sevillanos. Frente al museo hay un restaurante bien gestionado que nos reservó una habitación exclusiva para nuestra comida. Su nombre El Casino. Las caras de felicidad de los viajeros nos indican que la comida fué abundante, bien servida y de calidad. No contentos con el agasajo, nos desplazamos a la Confitería "El Ecijerano" donde compramos unas yemas para postre. El tiempo de comida fué crucial para reanudar trayecto al aeropuerto según el horario previsto. Allí nos estaban esperando para recoger los coches y llevarlos al aparcamiento. En un vuelo cómodo y puntual llegamos a Malta a las 19:50, donde tomamos taxi en direccón al hotel Fortina en Sliema (a 4 kms.). El hotel no dió pie con bola en ningún apellido: Foyardos, Sanchies, Isaigas, Garsías, Malloos, vallestras... Tras un breve descanso, a las 21:00 nos fuimos a cenar en una terraza de un restaurante del entorno: el Giorgio, luego un paseo y a descansar.
Segunda etapa: Isla de Malta al completo
Salida a las 9:30 del Hotel hacia la puerta de la ciudad de la Valletta junto a la fuente de Tritón para coger un típico autobús maltés, partimos con destino a Marsaxlokk para ver su colorido mercado al aire libre de los domingos. Por el camino vemos la Valetta y algunos pueblos como Ceitun (aceituna). Marsaxlokk gira en torno al puerto, es muy pequeña y las mercancías se ofrecen en línea con los barcos de vivos colores, llamados luzzus, y con el ojo de Osiris en proa contra los malos espíritus y bautizados con nombres de santos.. Este pequeño enclave, situado al sureste de Malta, tiene el privilegio de ser la villa de pescadores más grande de la isla y de poseer el segundo mayor puerto natural.Los barcos piratas encontraron durante mucho tiempo un refugio perfecto aquí, por ser un refugio contra el incómodo Xlokk, el viento del Mediterrneo que viene del sudeste, más conocido como Siroco. Por su recogido puerto, hoy repleto de entusiastas turistas, han pasado cuantos personajes de la historia se nos puedan venir a la mente. Entre ellos, los turcos, que entraron por aquí e iniciaron el ataque que culminó con el Gran Sitio en 1565; Napoleón, e incluso Bush y Gorbachov, que se reunieron en Marsaxlokk en 1989.
Abandonamos la tranquilidad de este enclave para acercarnos a la Blue Grotto, unas grutas marinas de aguas azules, casi fosforescentes que atesoran la leyenda de los cantos de sirena que atrapan a los navegantes. Hicimos bien en ir por la mañana porque la luminosidad era perfecta. Nada mas llegar bajamos por unas escaleras hasta unas barcazas a motor que nos llevaban en pequeños grupos por un asombroso y fantástico paisaje de acantilados, formas escultóricas y aguas luminosas. Cerca de aquí se rodaron escenas de Los Cañones de Navarone (en la Punta Delimara).
Después nos desplazamos hasta Hagar Qim(que está muy cerca del pueblo deQrendi) donde se encuentran templos megalticos de 3800 años a.c.(las estructuras construidas por el hombre más antiguas que se conocen, e incluyen tallas de animales, ídolos, altares de sacrificios y cámaras de orculos, elaborados con herramientas de siles y obsidiana. Después de comer una gran variedad de productos principalmente vegetariasno, regados de buen vino maltés, en un restaurante al aire libre junto a los restos megalíticos con un buffet y un servicio excelente, nos dispusimos a pasear por estos templos dedicados a señalar el equinoccio y el solsticio. Tal y como habíamos concertado con Jhon un minibús nos esperó para permitirnos disfrutar de la otra mitad de la ruta por Malta, en concreto nos fuimos para Medina por caminos mal asfaltados y a velocidades de autovía (ciudad con 3000 años de antigüedad situada en un saliente rocoso con buenas vistas sobre la isla, plagada de edificaciones normandas y barrocas, con calles estrechas y adoquinadas, y en verdad que, salvo que les dé por repicar a las campanas, se comprueba efectivamente que es la ciudad del silencio: allí disfrutamos del edificio mejor conservado: el Palazzo Falzo, y tambien de la piazza principal con su catedral siciliano-normanda del s.XI con un interior muy bien decorado y los suelos llenos de lápidas coloristas de caballeros de Malta.
Las vistas y el paseo por la ciudad son inolvidables y en la zona extramurallas se encuentra la ciudad de Rabat con un interesante museo de antigedades romanas, que no visitamos (algo había que dejar para la próxima visita). Desde allí volvimos a Sliema que est a 15 kms. y buscamos tiempo para ponernos los bikinis y disfrutar del SPA o de la piscina con vistas a la Valetta del hotel. La Cena fue en la Valetta (Pizzreía Café Caravaggio), un hermoso itsmo-colina que constituye un verdadero placer pasearlo por la noche, con esas cabinas rojas inglesas, los autobuses amarillos y los camareros invitándonos a tomar algo en sus restaurantes (porque no debemos dejar de mencionar que los Malteses son una gente amable y acogedora). No debía ser mala la vida que allí se daban los caballeros malteses.
Abandonamos la tranquilidad de este enclave para acercarnos a la Blue Grotto, unas grutas marinas de aguas azules, casi fosforescentes que atesoran la leyenda de los cantos de sirena que atrapan a los navegantes. Hicimos bien en ir por la mañana porque la luminosidad era perfecta. Nada mas llegar bajamos por unas escaleras hasta unas barcazas a motor que nos llevaban en pequeños grupos por un asombroso y fantástico paisaje de acantilados, formas escultóricas y aguas luminosas. Cerca de aquí se rodaron escenas de Los Cañones de Navarone (en la Punta Delimara).
Después nos desplazamos hasta Hagar Qim(que está muy cerca del pueblo deQrendi) donde se encuentran templos megalticos de 3800 años a.c.(las estructuras construidas por el hombre más antiguas que se conocen, e incluyen tallas de animales, ídolos, altares de sacrificios y cámaras de orculos, elaborados con herramientas de siles y obsidiana. Después de comer una gran variedad de productos principalmente vegetariasno, regados de buen vino maltés, en un restaurante al aire libre junto a los restos megalíticos con un buffet y un servicio excelente, nos dispusimos a pasear por estos templos dedicados a señalar el equinoccio y el solsticio. Tal y como habíamos concertado con Jhon un minibús nos esperó para permitirnos disfrutar de la otra mitad de la ruta por Malta, en concreto nos fuimos para Medina por caminos mal asfaltados y a velocidades de autovía (ciudad con 3000 años de antigüedad situada en un saliente rocoso con buenas vistas sobre la isla, plagada de edificaciones normandas y barrocas, con calles estrechas y adoquinadas, y en verdad que, salvo que les dé por repicar a las campanas, se comprueba efectivamente que es la ciudad del silencio: allí disfrutamos del edificio mejor conservado: el Palazzo Falzo, y tambien de la piazza principal con su catedral siciliano-normanda del s.XI con un interior muy bien decorado y los suelos llenos de lápidas coloristas de caballeros de Malta.
Las vistas y el paseo por la ciudad son inolvidables y en la zona extramurallas se encuentra la ciudad de Rabat con un interesante museo de antigedades romanas, que no visitamos (algo había que dejar para la próxima visita). Desde allí volvimos a Sliema que est a 15 kms. y buscamos tiempo para ponernos los bikinis y disfrutar del SPA o de la piscina con vistas a la Valetta del hotel. La Cena fue en la Valetta (Pizzreía Café Caravaggio), un hermoso itsmo-colina que constituye un verdadero placer pasearlo por la noche, con esas cabinas rojas inglesas, los autobuses amarillos y los camareros invitándonos a tomar algo en sus restaurantes (porque no debemos dejar de mencionar que los Malteses son una gente amable y acogedora). No debía ser mala la vida que allí se daban los caballeros malteses.
Un día para Gozo
Día7:Fiesta del Sette Giugno.Dia del Trabajo y fiesta de San Pedro y San
Pablo)
Salida a las 9:30 para tomar un crucero (harbour cruises) a las 10 de la mañana en dirección a Mgarr (Isla de Gozo). Un viaje placentero de algo más de una hora. Sin duda la elección del hotel fue acertada porque estábamos al lado de las paradas de autobuses y cruceros. Una vez que habíamos disfrutado de la variada costa maltesa, llegamos a Gozo, donde nos esperaba un autobús (amarillo of course) para visitar toda la isla, comenzando por cruzar un par de pueblos por sus curvilíneas calles (no saben lo que es una línea recta en Malta) y donde se mezclaban casas preciosas de diseño en piedra arenisca blanca con corrales para cabras. Continuamos hacia la Bahía Dwejra donde disfrutamos de la famosa Ventana Azul, con veinte minutos para hacer foto y subir al bus, después nos dirigimos a Victoria (centro de actividad comercial de la isla, donde se respita un aire del siglo XVI. Subimos a la Ciudadela o Gran Castello para obtener fantásticas vistas de la ciudad y de la isla entera (algo así como en Medina) abarca la isla entera. En fin, un viaje un poquito estresante con autobuses un poquito viejos. ¿Y alguien recuerda a cuento de que venía lo de "me floculan los coloides"?
Ya creíamos que la vuelta iba a ser aburrida, cuando al tomar de nuevo el barco dnos dijeron que pararíamos en Comino (no teníamos previsto verla) y la sorpresa cuando llegamos a la hora de la comida, fue espectacular, una ensenada trasnparentísima, rematada en una playa blanca como la nieve y llena de estudiantes, de esos que van a estudiar inglés y estudian ingles (nótese el acento). El baño,el paseo y la estancia allí resultaron inolvidables. Tras el baño relajante y el bocadillo de yoquesé volvimos a Sliema a nuestro hotel. Un descanso y vuelta a la calle para buscar un restaurante maltés. Lo encontramos en St Julian, el restaurante L'Arome, un lugar donde disfrutamos de algunos platos típicos y el grupo de viajeros sorprendió al guia y a sus dos secretarias con la imposición de la Cruz de Malta. En fin, otro día inolvidable.
Pablo)
Salida a las 9:30 para tomar un crucero (harbour cruises) a las 10 de la mañana en dirección a Mgarr (Isla de Gozo). Un viaje placentero de algo más de una hora. Sin duda la elección del hotel fue acertada porque estábamos al lado de las paradas de autobuses y cruceros. Una vez que habíamos disfrutado de la variada costa maltesa, llegamos a Gozo, donde nos esperaba un autobús (amarillo of course) para visitar toda la isla, comenzando por cruzar un par de pueblos por sus curvilíneas calles (no saben lo que es una línea recta en Malta) y donde se mezclaban casas preciosas de diseño en piedra arenisca blanca con corrales para cabras. Continuamos hacia la Bahía Dwejra donde disfrutamos de la famosa Ventana Azul, con veinte minutos para hacer foto y subir al bus, después nos dirigimos a Victoria (centro de actividad comercial de la isla, donde se respita un aire del siglo XVI. Subimos a la Ciudadela o Gran Castello para obtener fantásticas vistas de la ciudad y de la isla entera (algo así como en Medina) abarca la isla entera. En fin, un viaje un poquito estresante con autobuses un poquito viejos. ¿Y alguien recuerda a cuento de que venía lo de "me floculan los coloides"?
Ya creíamos que la vuelta iba a ser aburrida, cuando al tomar de nuevo el barco dnos dijeron que pararíamos en Comino (no teníamos previsto verla) y la sorpresa cuando llegamos a la hora de la comida, fue espectacular, una ensenada trasnparentísima, rematada en una playa blanca como la nieve y llena de estudiantes, de esos que van a estudiar inglés y estudian ingles (nótese el acento). El baño,el paseo y la estancia allí resultaron inolvidables. Tras el baño relajante y el bocadillo de yoquesé volvimos a Sliema a nuestro hotel. Un descanso y vuelta a la calle para buscar un restaurante maltés. Lo encontramos en St Julian, el restaurante L'Arome, un lugar donde disfrutamos de algunos platos típicos y el grupo de viajeros sorprendió al guia y a sus dos secretarias con la imposición de la Cruz de Malta. En fin, otro día inolvidable.
Despedida y cierre
Siguiendo los planes previstos y, a pesar de que les di la mañana libre para que se curaran los sabañones, pues el grupo de maduritos se comportaron como adolescentes y salieron como cabras de un corral a coger un autobús y visitar la Valletta de día. El resultado fue fantástico, porque la vista desde el mirador de la Valletta de toda la zona de la Cotonera es sencillamente espectacular, y no te digo nada de su callejero cartesiano. Así que todos se dedicaron a visitar Sliema, Cottonera y La Valletta (ciudad construida por caballeros para caballeros). Sus calles fueron trazadas con gran cuidado para que por ellas penetraran las brisas frescas del puerto (he dicho brisas no chicas) mientras los religiosos caballeros de la Orden de S. Juan se dedicaban a la contemplación de las vírgenes (en un sentido místico... se entiende). la Valletta mide unos pocos cientos de metros y desde la entrada suroeste es posible caminar hasta el centro atravesando una serie de plazas rodeadas de palacios y catedrales (el más expléndido es Auberge de Castille (ah vive el primer ministro), entre los jardines destaca el Upper Barrakka (que fueron vergeles privados de los caballeros de San Juan italianos), desde allí se puede disfrutar de la vista del Grand Harbour y de Cottonera (Las tres ciudades fortificadas de Birgu -Vittoriosa, Senglea y Cospicua-). El nombre proviene del Gran Maestre hospitalario Nicols Cottoner, que en el siglo XVII construyó la línea de bastiones que protegen la zona, considerada el ejemplo más llamativo de la arquitectura militar europea de su época). La Cocatedral y el Museo de San Juan tiene una fachada sobria pero un interior que es una obra maestra barroca (véase la foto de los veteris cordobeses en la esquina).
Otro museo importante es el Palacio del Gran Maestre (sede del Parlamento). En el fuerte de San Telmo, en la punta noroeste de la ciudad, los guías van disfrazados de caballeros y se realizan representaciones de batallas histricas.
De vuelta al hotel con extrema puntualidad (porque a estas alturas ya manejábamos los yellow buses con suma maestría), nos esperaba Jhon con el flamante microbús para llevarnos al europuerto con tiempo para tomar allí un tentenpie a las 12:30 y embarcar antes de las 13:00 y salir a 13:35 para llegar a Sevilla a las 16:30, cinco minutos antes de lo previsto con el consiguiente campaneo saliendo de los altavoces del avión (taratariiiiiiiiii...la puntualidad de ryanair). Los coches estaban preparados y limpios y salimos en dirección a Jaén, previa parada en una bonita cafetería de carretera (cuyo nombre no recuerdo) donde tomaremos café y proseguimos hacia Jaén con hora estimada de llegada de 20:30 de la noche.
Otro museo importante es el Palacio del Gran Maestre (sede del Parlamento). En el fuerte de San Telmo, en la punta noroeste de la ciudad, los guías van disfrazados de caballeros y se realizan representaciones de batallas histricas.
De vuelta al hotel con extrema puntualidad (porque a estas alturas ya manejábamos los yellow buses con suma maestría), nos esperaba Jhon con el flamante microbús para llevarnos al europuerto con tiempo para tomar allí un tentenpie a las 12:30 y embarcar antes de las 13:00 y salir a 13:35 para llegar a Sevilla a las 16:30, cinco minutos antes de lo previsto con el consiguiente campaneo saliendo de los altavoces del avión (taratariiiiiiiiii...la puntualidad de ryanair). Los coches estaban preparados y limpios y salimos en dirección a Jaén, previa parada en una bonita cafetería de carretera (cuyo nombre no recuerdo) donde tomaremos café y proseguimos hacia Jaén con hora estimada de llegada de 20:30 de la noche.

